Beryl Markham
Beryl Markham
Beryl Markham

Agota Kristoff

“Solo tenía un deseo: irme, caminar, morir, lo que sea. Quería alejarme, no volver nunca, desaparecer, derretirme en el bosque, las nubes, no tener más recuerdos, olvidar, olvidar ”.

Agota Kristoff

 

La amapola es una flor salvaje y delicada. Ha sido usada desde hace mucho tiempo como símbolo de paz, sueño y muerte. Es una flor especial. No permite ser cortada, se descompone y deshace rápidamente. El brillante colorido y vibración que presenta en el campo no aguanta ni siquiera unos minutos en nuestras manos. Si queremos conservarla, conseguir que permanezca, será necesario elaborarla, trabajarla de tal forma que no se estropee. La naturaleza resultante, imperfecta, será mucho más completa y elegante… y permanecerá.

La amapola, vista de esta manera, es una bonita metáfora del amor y los enamoramientos…

El amor y la belleza son los dos retos fundamentales del ser humano y lleva toda una vida llegar a comprenderlos.

La belleza repara.