Beryl Markham
Beryl Markham
Beryl Markham

Maryse Condé

“No hay que decir la verdad. Nunca. Nunca. No a los seres queridos. Hay que tratarlos siempre con los colores más luminosos. Sacarlos favorecidos. Hacerles creer lo que no son.”

Corazón que ríe, corazón que llora

Maryse Condé

 

La amapola es una flor salvaje y delicada. Ha sido usada desde hace mucho tiempo como símbolo de paz, sueño y muerte. Es una flor especial. No permite ser cortada, se descompone y deshace rápidamente. El brillante colorido y vibración que presenta en el campo no aguanta ni siquiera unos minutos en nuestras manos. Si queremos conservarla, conseguir que permanezca, será necesario elaborarla, trabajarla de tal forma que no se estropee. La naturaleza resultante, imperfecta, será mucho más completa y elegante… y permanecerá.

La amapola, vista de esta manera, es una bonita metáfora del amor y los enamoramientos…

El amor y la belleza son los dos retos fundamentales del ser humano y lleva toda una vida llegar a comprenderlos.

La belleza repara.