Beryl Markham
Beryl Markham
Beryl Markham

Tom Wolfe

“Precisamente en este momento, en uno de esos elegantes pisos en propiedad situados en Park Avenue y que tanto obsesionaban al alcalde… techos de cuatro metros… dos alas, una para los wasps y otra para el servicio… Sherman McCoy estaba en cuclillas, en mitad del gran vestíbulo, tratando de ponerle la correa a un dachshund. El piso de mármol verde oscuro se extendía interminablemente a su alrededor. Por un lado conducía hasta el pie de una escalera de nogal que descendía en una suntuosa curva desde el piso superior. Era esa clase de apartamento cuya sola idea basta para encender hogueras de envidia y codicia en la gente de todo Nueva York o, si vamos a eso, absolutamente de todo el mundo. Pero Sherman sólo ardía en deseos de salir de este fabuloso pisazo durante al menos treinta minutos.”

 

La hoguera de las vanidades

Tom Wolfe

 

La amapola es una flor salvaje y delicada. Ha sido usada desde hace mucho tiempo como símbolo de paz, sueño y muerte. Es una flor especial. No permite ser cortada, se descompone y deshace rápidamente. El brillante colorido y vibración que presenta en el campo no aguanta ni siquiera unos minutos en nuestras manos. Si queremos conservarla, conseguir que permanezca, será necesario elaborarla, trabajarla de tal forma que no se estropee. La naturaleza resultante, imperfecta, será mucho más completa y elegante… y permanecerá.

La amapola, vista de esta manera, es una bonita metáfora del amor y los enamoramientos…

El amor y la belleza son los dos retos fundamentales del ser humano y lleva toda una vida llegar a comprenderlos.

La belleza repara.